Actualidad, eventos y mucho más

Noticias

2025, un año de impacto en la Fundación Emalaikat desarrollo, autonomía y oportunidades en Turkana

2025, un año de impacto en la Fundación Emalaikat: desarrollo, autonomía y oportunidades en Turkana

Cantabria Labs, y ahora su Fundación, lleva más de 30 años colaborando con la Fundación Emalaikat. Una relación sostenida en el tiempo que, en 2025, ha vuelto a ser clave para impulsar proyectos esenciales en Nariokotome (Turkana, Kenia).

Una labor desarrollada en un contexto complejo, marcado por la sequía, la pobreza estructural y el acceso limitado a recursos básicos, pero también por la resiliencia de sus comunidades.

Desde un enfoque integral, los proyectos han contribuido a mejorar la alimentación, la educación, el acceso al agua, la salud y las infraestructuras, generando un impacto real y sostenido en miles de personas.

Nutrición, infancia y comunidad

El apoyo a los centros materno-infantiles de la zona del lago en Nariokotome ha sido uno de los pilares de la actividad en 2025, garantizando alimentación diaria a 300 niños.

Más allá de cubrir una necesidad básica, este programa impulsa el desarrollo desde la infancia y refuerza el entorno comunitario. Las acciones han abarcado desde la distribución de alimentos hasta la formación en agricultura para madres y niños, el apoyo al profesorado y la promoción educativa de menores.

El impacto del proyecto alcanza a más de 4.500 personas, consolidando un modelo que conecta nutrición, educación y comunidad.

Agricultura para la autosuficiencia

En una región especialmente afectada por la sequía, la mejora de la producción agrícola se ha consolidado como una herramienta clave para avanzar hacia la autosuficiencia.

El mantenimiento de sistemas de riego, la formación técnica y la introducción de cultivos más resistentes han permitido fortalecer la seguridad alimentaria de la comunidad. Los resultados son tangibles: producción de hortalizas, frutas y conservas distribuidas entre niños, personas mayores y familias vulnerables.

La plantación de árboles frutales y el desarrollo de nuevos cultivos experimentales refuerzan, además, una visión a largo plazo basada en la sostenibilidad.

Cuidar a quienes más lo necesitan

Las personas mayores en Nariokotome afrontan importantes desafíos derivados de la inseguridad alimentaria, el acceso limitado a servicios de salud y las condiciones climáticas extremas.

Para dar respuesta a esta realidad, se ha desarrollado un programa orientado a mejorar su estado nutricional y su bienestar general, combinando apoyo alimentario, educación en salud y acciones comunitarias.

El objetivo va más allá de la asistencia: acompañar, generar espacios de cuidado y reforzar la dignidad de quienes forman parte esencial de la comunidad.

El programa ha beneficiado directamente a 300 personas mayores y sus familias, extendiendo su impacto al conjunto del entorno.

2025, un año de impacto en la Fundación Emalaikat desarrollo, autonomía y oportunidades en Turkana

Educación que abre oportunidades

El acceso a la educación sigue siendo uno de los principales retos en la región. En 2025, 54 estudiantes han recibido apoyo educativo a través de becas que cubren distintos niveles formativos.

En un contexto donde las condiciones climáticas, sociales y culturales dificultan la asistencia escolar, este acompañamiento resulta esencial para garantizar la continuidad educativa.

Este año, además, se han alcanzado hitos especialmente relevantes, como la graduación de varios jóvenes en estudios superiores de enfermería y trabajo social, reflejo del impacto transformador de la educación cuando se sostiene en el tiempo.

Acceso al agua y a la energía

El acceso a recursos básicos ha supuesto otro de los grandes avances del año. La perforación de un pozo y la instalación de un sistema de bombeo solar han permitido garantizar el acceso al agua a 1.500 personas, mejorando sus condiciones de vida y reduciendo la dependencia de fuentes inestables.

A su vez, la mejora del sistema de energía solar ha reforzado el funcionamiento de servicios esenciales como la iluminación, la refrigeración o las comunicaciones, aumentando la eficiencia, la seguridad y la sostenibilidad de la misión.

Infraestructuras que sostienen el desarrollo

El fortalecimiento de infraestructuras ha sido una palanca necesaria para consolidar todos estos avances.

Desde la construcción de viviendas para profesores en el Centro San Rafael, favoreciendo su permanencia y la estabilidad educativa, hasta la mejora de espacios esenciales como la panadería, el laboratorio o los sistemas de seguridad del centro.

También se han reforzado elementos estructurales como vallados, sistemas logísticos y equipamientos técnicos, mejorando tanto las condiciones de trabajo como la calidad de vida de la comunidad.

El mantenimiento del centro logístico de Nariokotome ha permitido, además, dar soporte a todos los proyectos, facilitando el transporte, la distribución de alimentos y la coordinación de actividades en la zona.

Un impacto que se construye en colaboración

Los proyectos desarrollados en 2025 han beneficiado directamente a miles de personas y, de forma indirecta, a comunidades enteras. Pero más allá de las cifras, su verdadero valor reside en la autonomía y las oportunidades de futuro que generan.

La colaboración entre la Fundación Emalaikat, la Fundación Cantabria Labs y Cantabria Labs ha ayudado a consolidar estos avances, demostrando que el impacto social se construye desde la suma de capacidades, el compromiso sostenido y el trabajo conjunto. Porque cuando el desarrollo se impulsa junto a las comunidades, el impacto llega más lejos y perdura en el tiempo.

Volver al listado