El arte puede cambiar la forma en la que miramos un espacio. Pero también la manera en la que participamos en él, nos relacionamos y dejamos nuestra huella.
Durante los últimos días, el Centro de Formación y Empleo José Antonio Matji ha acogido una experiencia creativa junto al artista Javier Trugeda, en la que personas con discapacidad vinculadas a la Fundación Obra San Martín y al Centro de Rehabilitación Psicosocial de la Fundación Hospitalaria de Cantabria, en Santander, han participado en dos talleres y en la intervención artística de uno de los depósitos del Centro.
El punto de partida era transformar una parte de las instalaciones y convertirla en un espacio más agradable y conectado con la vida que cada día se desarrolla en el Centro. Pero el proceso fue mucho más allá de una actuación estética.
A través de los talleres, los participantes pudieron imaginar, compartir ideas, tomar decisiones y formar parte activa de una obra construida colectivamente. Cada aportación pasó a integrarse en el resultado final, convirtiendo la creación artística en un espacio de expresión, colaboración y participación.
Esta forma de trabajar conecta con una mirada del arte que Fundación Cantabria Labs entiende como especialmente valiosa: no solo como vehículo de sensibilización, sino también como una herramienta capaz de generar confianza, favorecer las relaciones y reforzar el sentimiento de pertenencia.
Cuando una persona puede expresarse, decidir y contribuir de manera visible a un proyecto común, deja de ser únicamente espectadora para convertirse en protagonista del proceso. Y ahí reside una parte importante del valor de esta iniciativa.
La intervención forma parte de la vida del Centro de Formación y Empleo José Antonio Matji
Un espacio abierto donde conviven formación, empleo, cultura, participación y comunidad. Un lugar que busca no solo acoger actividades, sino generar experiencias en las que personas y entidades puedan encontrarse, colaborar y construir juntas.
El resultado final transforma físicamente un rincón del Centro, pero también deja algo menos visible y quizá más importante: la experiencia de haber creado algo entre todos y de saber que cada persona ha contribuido a que ese espacio sea ahora también un poco suyo.









